¿Qué es el TDAH?
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se caracteriza por la presencia, por al menos 6 meses, de síntomas como la falta de atención, la dificultad para permanecer quieto en entornos que requieren autocontrol (hiperactividad), combinada con impulsividad. La presencia de estos síntomas tiene un impacto en la vida académica, laboral o social de las personas que tienen diagnóstico de TDAH.1
¿A qué edad inicia?
Tradicionalmente, se pensaba que empezaba alrededor de los 7 años, sin embargo, esto ya se ha ampliado hasta los 12 años.2 En muchos casos el diagnóstico incluso no se hace hasta la edad adulta.
¡Pensé que el TDAH solo se presentaba en niños/hombres!
El TDAH es más frecuente en los niños (4 niños por 1 niña), sin embargo, el TDAH se subestima en las niñas porque ellas presentan más falta de atención, ansiedad o depresión y alteraciones en el aprendizaje, a diferencia de los niños, quienes tienen más hiperactividad e impulsividad, lo que es motivo más común de consulta médica.2-5
Definamos algunas características del TDAH:
- Falta de atención: es la dificultad o incapacidad para mantener la atención de manera continua, en estos casos es común olvidar cosas, perder objetos; tener dificultad para organizarse o distraerse de forma fácil ante estímulos externos.2,4
- Hiperactividad: se puede identificar por movimiento corporales continuos (movimientos de piernas o manos, cambios constantes de postura mientras se está sentado); incapacidad para permanecer sentado por un tiempo más o menos prolongado, hablar excesivamente, rápidamente y a veces con tono muy alto, iniciar varias tareas, pero cuesta trabajo llevarlas a cabo o terminarlas.2,4
- Impulsividad: se observa en personas que responden y actúan sin antes pensar, contestan antes que una pregunta sea formulada completamente (interrumpen), dificultades o impaciencia para esperar un turno; les disgustan excesivamente los retrasos, la espera, tienen explosiones de cólera o ira.2,4
¿Cómo afecta el TDAH a las niñas y mujeres?
Las niñas y mujeres con TDAH no identificado o tratado tienen un impacto negativo en su vida, afectando su rendimiento académico, perspectivas profesionales, relaciones sociales, e incluso la sexualidad y maternidad.3,5-8
En la infancia:
- Durante la época escolar, las niñas pueden presentar un desempeño académico deficiente, ya que tardan más tiempo en completar tareas sencillas o tienen dificultades al aprender debido a que concentrarse y organizarse les cuesta mucho trabajo.3
- En la parte social, las niñas pueden experimentar rechazo de sus compañeros o dificultades para relacionarse con otros.3
- La mayoría de las niñas exhiben cualidades “poco” femeninas, que las llevan a ser objeto de estigmatización por sus conductas impulsivas, desorganizadas o disruptivas, además, son más vulnerables al acoso escolar, incluido el acoso físico, social y cibernético.5,6
- Aunque los síntomas del TDAH como la hiperactividad e impulsividad tienden a disminuir con el tiempo y edad, los síntomas como la falta de atención tienden a persistir.6
En la adolescencia:
- Hay un aumento en comportamientos de riesgo como el consumo de tabaco, alcohol o sustancias ilícitas, inicio de vida sexual a temprana edad, con mayor número de parejas sexuales, embarazos no planificados, abandono escolar o del hogar, baja autoestima, aislamiento social y conductas antisociales. Esto ocasiona que la niña-adolescente tenga dificultad para mantener amistades, sintiéndose rechazadas.6
En la edad adulta:
Al ingresar a trabajar, pueden descubrir que sus dificultades se convierten en impedimentos y limitaciones laborales. Sin embargo, a medida que maduran, las jóvenes pueden comenzar a desarrollar una mayor conciencia de sus dificultades, aumentando la autocrítica y el desgaste emocional.6
¿Y las relaciones afectivas?
Durante la adolescencia y adultez, puede ser difícil mantener relaciones románticas con otras personas, especialmente si el TDAH no está diagnosticado y su pareja no puede ofrecer comprensión.6
En la maternidad:
- Cuando llega el momento de la maternidad, el TDAH puede afectar la capacidad de concentración, organización y planificación.
- La alta distracción y las dificultades para iniciar una tarea y volver a ella después de una interrupción se vuelven más notorias en algunas mujeres después de tener hijos, porque les toma mucho tiempo concentrarse en algo y los niños los alejan constantemente de la tarea en cuestión.
- Estos desafíos son mayores cuando las madres trabajan, pues muchas veces la mayor demanda de organización entre los hijos y el trabajo hace que las madres terminen agotadas y opten por renunciar a su empleo, por su incapacidad para combinar ambas tareas.5
Además, las mujeres con TDAH tienen más probabilidades de tener un hijo con la misma condición, lo que aumenta los desafíos de la crianza.9
En muchas ocasiones, una mujer llega a reconocer su propio TDAH después de que uno de sus hijos ha recibido el diagnóstico, pues ya tiene como referencia un patrón similar a las conductas que ella tuvo.7,8
¿Sorprendida?
En la actualidad trabajamos para hacer más conciencia entre los familiares, maestros, médicos y sociedad en general. El TDAH tiene tratamiento y puede controlarse por medio de medicamentos, terapia psicológica (que mejora los problemas emocionales e interpersonales y el estrés).6
Es importante que sepas que el tratamiento es a largo plazo, desde el diagnóstico en la infancia, hasta la vida adulta, esto para tener un impacto positivo en las niñas y mujeres afectadas, sus familias y sociedad, que resultará en una mayor calidad de vida.6
No olvides consultar a tu médico para más detalles sobre la enfermedad y el tratamiento.
Material creado con fines informativos dirigido a público general y pacientes, revisado por el Departamento Médico de Abbott. Este contenido no pretende ser sustituto del consejo, diagnóstico o tratamiento del profesional de la salud. Si experimenta cualquiera de los síntomas mencionados, comuníquese con su médico.
Referencia:
- World Health Organization (WHO). 2019. International Classification of Diseases 11th Revision. (ICD-11). Attention deficit hyperactivity disorder, presentation unspecified ADHD (6A05.Z). [Consultado el 08.07.24] Disponible en: https://icd.who.int/browse/2024-01/mms/en#821852937
- Rusca F, Cortez C. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes. Una revisión clínica. Rev Neuropsiquiatr. 2020;83(3):148-156.
- Oroian B, Nechita P, Marusic R, et al. Gender dynamics in ADHD: understanding ADHD in females from childhood to adulthood. Bull Integrat Psychiatr. 2023;99(4):77-88.
- Neves S. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad en el adulto (TDAH). Monográfico para médicos de Atención Primaria. SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria). [Consultado el 09.07.24] Disponible en: https://semergen.es/saludmental.es
- Holthe G, Langvik E. The Strives, Struggles, and Successes of Women Diagnosed With ADHD as Adults. SAGE Open. 2017;7(1): 1-12.
- Young S, Adamo N, Björk B, et al. Females with ADHD: An expert consensus statement taking a lifespan approach providing guidance for the identification and treatment of attention-deficit/ hyperactivity disorder in girls and women. BMC Psychiatry. 2020;20:404.
- Attoe D, Climie E. Miss. Diagnosis: A Systematic Review of ADHD in Adult Women. J Attent Dis. 2023;27(2):645-657.
- Stenner P, O´Dell L, Davies A. Adult women and ADHD: On the temporal dimensions of ADHD identities. J Theory Soc Behav. 2019;1–19.
- Solberg B, Hegvik T, Halmoy A, et al. Sex differences in parent–offspring recurrence of attention-deficit/hyperactivity disorder. J Child Psychol Psychiatr. 2021;62(8):1010-1018.
CHL2337791